Maridaje
Cabe señalar que no hay reglas obligatorias en el servicio del vino para su maridaje (combinación con alimentos), pero si podemos decir que si existen las combinaciones precisas para cada uno de ellos según gustos y sabores dictado por nuestros sentidos. También vale decir que a la hora de la degustación de un vino queda a su elección su alimento preferido.
Pescado y mariscos - Blanco seco y liviano
Langosta, camarones y langostinos - Blanco más alcohólico y perfumado.
Carnes frías y verduras en ensaladas - Rosados secos o abocados (Demi Sec).
Jamón crudo, salmón ahumado, y caviar - Blanco seco.
Sopas – Blancos secos o rosados suaves.
Risotto a la milanesa - Tintos de medio o más cuerpo.
Risottos con mariscos o verduras - Blancos secos, livianos o un poco alcohólicos.
Para la pasta va depender de la salsa usada - En general se bebe tintos más suaves que en los risottos.
Pescados hervidos - Blancos secos y livianos.
Pescados al horno o la parrilla - Blanco seco de más cuerpo y aroma.
Sopas de pescado - Blanco abocado (Demi Sec) de buen cuerpo.
Platos a base de huevos - Blancos livianos, pero con los huevos fritos es preferible un vino de más cuerpo ya sea blanco o rosado.
Carnes rojas - Tinto sin mucha generosidad y buen cuerpo.
Guisos - Tinto generoso pero no viejo.
Carnes de caza - Tinto de gran “bouquet” de mucho cuerpo.
Aves - Rosado liviano seco y perfumado.
Cerdo – Vinos secos o “frizzantes”.
Quesos suaves - Vinos livianos,
Quesos fuertes - Vinos de más cuerpo.
Postres - Son indicados los espumantes y los dulces.
jueves, 15 de julio de 2010
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